Base de datos SEGREGAT

Datos sobre el empleo por sexo y grupos profesionales detallados


Documentación

La base de datos sobre el empleo por sexo y grupos ocupacionales detallados (SEGREGAT) contiene estadísticas de más de 80 países desarrollados y en desarrollo para años entorno a 1970, 1980, 1990 y 2000. Las estadísticas no siempre son comparables entre países o entre períodos de tiempo, dadas las diferencias que existen en lo que respecta a las fuentes de recogida de datos, los trabajadores abarcados y las clasificaciones nacionales que se utilizan. Sin embargo, es posible comparar grupos ocupacionales específicos y bien definidos, como profesores, doctores y taxistas.

Esta base de datos se compiló por primera vez en 1993 para medir y analizar la segregación ocupacional entre mujeres y hombres en el mundo [1]. Se utilizó también para proporcionar información básica sobre mujeres y hombres en puestos de dirección con el fin de analizar las razones por las que las mujeres tienen dificultades en llegar a puestos de poder [2]. Además, la base de datos se ha utilizado para muchas otras aplicaciones, entre otras, para el análisis de determinadas ocupaciones. Más recientemente, se ha utilizado para analizar la segregación ocupacional en el contexto de la discriminación en el trabajo [3].

Los datos de la base proceden principalmente de las respuestas a los cuestionarios que enviamos a los países [4]. La base de datos contiene estadísticas de aquellos países que facilitan información sobre el empleo por sexo para un mínimo de 15 grupos ocupacionales. Las estadísticas se obtienen principalmente de los censos de población y de la encuesta de la fuerza de trabajo pero también en algunos casos de los registros administrativos y de las encuestas de establecimientos. En general, se refieren al empleo total aunque en algunos casos también se pueden referir a la fuerza de trabajo (que incluye el empleo y el desempleo) o al empleo asalariado (éste suele ser el caso cuando la fuente es una encuesta de establecimientos). Las estadísticas por grupos ocupacionales detallados se pueden presentar conforme a diferentes clasificaciones ocupacionales. La mayoría de los países utilizan una adaptación de una clasificación internacional (CIUO-68 o CIUO-88) pero muchos países desarrollados utilizan una clasificación nacional. Los títulos ocupacionales utilizados aparecen en inglés, francés o español. Sin embargo, no todos los grupos ocupacionales tienen títulos correspondientes porque los países no siempre proporcionan información completa. La base de datos facilita información sobre la cobertura, el tipo de clasificación utilizada y la fuente para cada país y año de referencia.

A fin de conservar su utilidad, la base de datos se actualiza periódicamente y se corrigen los errores que en ella pueden presentarse. En la medida de lo posible, se amplia su cobertura nacional para mejorar la representación regional. Aunque se realizan controles para detectar errores en lo datos, somos conscientes de que siguen existiendo errores, y agradeceríamos a los usuarios no los señalen en la dirección stat@ilo.org.


Fuentes de variación

Una característica destacada de la base de datos es su diversidad. Las estadísticas proceden de fuentes diferentes, abarcan diversos grupos de trabajadores y utilizan clasificaciones ocupacionales diferentes. Estas variaciones son corrientes incluso dentro de los países para distintos años de referencia. La mayoría de los países facilitan datos procedentes de los censos de población, pero como era de esperar, muchos resultados para el 2000 se refieren a las encuestas de la fuerza de trabajo. Como se solicitó, la mayoría de los países proporcionaron datos para la población empleada, aunque algunos abarcan la fuerza de trabajo. Hasta la fecha, las clasificaciones ocupacionales utilizadas son la principal fuente de variación. Todos estos factores afectan a la comparabilidad entre países y períodos de tiempo. En los párrafos siguientes se describen las principales fuentes de variación y sus efectos en los datos.

La fuente de recogida de datos utilizada también puede afectar a las estadísticas resultantes, porque cada fuente aplica diferentes estrategias de tratamiento y compilación de datos. Por ejemplo, los censos de población son ejercicios enormes en los que ni la calidad de la información recogida ni los procedimientos de codificación se pueden controlar tan eficazmente como en las encuestas de la fuerza de trabajo (u otras encuestas por muestreo): cabe esperar que haya más sesgos sistemáticos y desconocidos cuando se utiliza esta fuente. Por otro lado, los censos de población que están completamente codificados no contienen básicamente imprecisiones debido al muestreo y pueden producir estadísticas para grupos ocupacionales muy detallados, a diferencia de los resultados de las encuestas de la fuerza de trabajo, que pueden contener valores «no significativos», al igual que los censos de población cuando sólo se codifica una muestra de cuestionarios.

Otra fuente de variación se refiere a los trabajadores abarcados. Algunos datos abarcan la población con empleo, otros abarcan la fuerza de trabajo, algunos incluyen las fuerzas armadas y otros no. Se puede sostener que la distribución ocupacional de la población con empleo difiere de la fuerza de trabajo por el efecto de la población desempleada en esta última. Para los desempleados, la ocupación se refiere a la «ocupación ejercida previamente», que no es equivalente a la «ocupación presente» que se mide para la población con empleo. Además, se puede concentrar a los desempleados en determinadas ocupaciones, esto es, su distribución ocupacional puede diferir de la población con empleo.

Como se mencionó anteriormente, la fuente de variación más importante eran las clasificaciones nacionales de ocupaciones utilizadas. No sólo variaban entre países, lo que reflejaba diferencias en las realidades nacionales, sino también entre períodos. Los países podrían revisar sus clasificaciones nacionales de ocupaciones (o adoptar una clasificación internacional revisada) para introducir ocupaciones nuevas, suprimir ocupaciones obsoletas, o reorganizar el marco conceptual existente. Para poder comparar entre países y períodos, es necesario establecer correspondencias entre las clasificaciones, esto es, los grupos ocupacionales de una clasificación deben corresponderse con los grupos ocupacionales de otra clasificación. En algunos casos, esto exigirá fusionar varios grupos ocupacionales para crear grupos comparables en ambas clasificaciones. En general, se necesita información fiable y conocimientos profundos sobre el contenido y significado de cada grupo ocupacional implicado para poder hacer esto correctamente. No alentamos la correspondencia de clasificaciones entre países, y aconsejamos prudencia cuando se establezcan correspondencias entre períodos de tiempo.

Por último, los procedimientos de codificación utilizados por los organismos de estadísticas constituyen otra importante fuente de variación en los datos. Sólo cuando se utilizan clasificaciones idénticas de ocupaciones y se aplican las mismas normas y procedimientos de codificación los grupos ocupacionales tendrán el mismo contenido en la práctica. Las normas de codificación también tienen un efecto importante en el tamaño de los grupos «ignorados» o «inclasificables» [5]: su número será reducido cuando se obtiene suficiente información para la clasificación, cuando se utiliza una codificación asistida por ordenador, o cuando la estrategia de codificación dificulta su utilización, pero será elevado cuando se utiliza como categorías «basura», es decir, cuando las respuestas «difíciles» o «poco claras» se codifican sistemáticamente en estos grupos ocupacionales. Los datos revelan mejores estrategias de codificación cuando se utilizan encuestas de la fuerza de trabajo (es decir, las ocupaciones «ignoradas» son menores) que cuando se utilizan censos de población. Además, la calidad de la codificación de las observaciones individuales puede ser superior en una encuesta de la fuerza de trabajo que en un censo de población, porque se puede utilizar una mejor información sobre la base de la codificación, y porque los codificadores tienen más experiencia.


Nota

[1] Richard Anker (1998) presenta un análisis exhaustivo sobre la base de estas estadísticas en: Gender and jobs: Sex segregation of occupations in the world.

[2] Véase Wirth, L. (2001): Romper el techo de cristal: la mujer en puestos de dirección: sumario, Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra.

[3] Véase OIT (2003): Informe global presentado en virtud del seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo. Informe I (B) presentado a la 91.ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, junio de 2003. Oficina Internacional del Trabajo, Ginebra.

[4] Hemos enviado dos cuestionarios, uno a principios del decenio de 1990 y otro a principios de 2000.

[5] Hay que distinguir las ocupaciones «ignoradas» e «inclasificables» de las «no clasificadas en otra parte». En principio, los grupos «no clasificados en otra parte» tienen por objetivo abarcar ocupaciones bien definidas que por ser demasiado pequeñas no se clasifican en un grupo ocupacional aparte. Desgraciadamente, los datos parecen revelar que algunos países están utilizando estos grupos de ocupaciones como categorías «basura».